The 2 movies
Show notes
De la multitud de cineastas que oficiaron como cronistas de los años 60 y sus crisis, Marco Bellocchio no sólo destacaba por su juventud sin por la furia del testimonio: debutó a los 26 con I pugni in tasca (Las manos en los bolsillos, 1965), un salvaje testimonio de decadencia burguesa del cual el propio director no ocultó su raíz autobiográfica. El hundimiento de aquella familia terrateniente, disfuncional y nostálgica del fascismo, a manos de un hijo adolescente sería replicado de muchas maneras por el cine europeo de años siguientes, en directa ruta a la efervescencia de mayo d...






